10/16/2006

Almagesto


La astronomía intento en vano, mostrarme la ubicación de tu estrella.
Que busque como poseído, desde aquel 20 de septiembre en Sanlucar de Barrameda a bordo de la Trinidad.
Las velas hinchadas de vientos grises, aserraban la mar oscura, inmutables a nuestro destino de infierno.
Reconozco uno a uno los quejidos de mi nave, que grita por las noches al compás de las mareas.
A veces, en tardes claras, adivino el mástil de La Concepción, capitaneada por Gazpar de Quezada, retorciéndose bravía en la trepada de las olas.
No tengo tiempo de arrepentirme, hombres bestias sedientos de oro, solo le temen a Dios en el mar de Colón.
Montado a lomo del océano, me abstraigo de todo, y te quiero como al agua de río.
Acaricio el astrolabio que apunto a las estrellas cuando imagino saber de vos. Solo espero escapar de la peste.
Es la teoría del santo abandono, creo yo. Estoy seguro. Me comanda a la nada.
Vivo cada instante como el último, y sueño con riquezas y la gloria… No, con gloria y riquezas.
La nave escora a la izquierda, Del Monte dice que es el lastre mal centrado. Yo prefiero creer que a la trinidad le duele el corazón… (Continuara…)

1 Comments:

Anonymous Alicia Dice...

Excelente lo que escribes, gracias por el fuego!! Hay alguien muy especial que puede llegar a interesarte leer, su blog es:http://distraccionespancho.blogspot.com/.

1:22 PM  

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