Oda a la angustia

Se espera que esté contento, que haga muñequitos con el alambre de los corchos de la sidra, o que tire petardos o cañitas voladoras desde botellas en el medio de la calle. Se espera que demuestre felicidad y que este bien vestido para las fiestas. Parientes que casi nunca veo, tienen repentinos raptos de sinceridad y me dicen que estoy gordo o que no se acordaban que uso lentes.
Tíos venidos de lejos o cuñados de no se quién, cuentan anécdotas repetidas mientras adolescentes fastidiadas de todo, escriben mensajitos pedorros con el celular y miran de reojo la hora para irse bien a la mierda apenas sean las doce y abran los boliches.
Todos están “supuestamente” alegres y desinhibidos y escuchan cuartetos en la radio o reguetónes de rimas estúpidas o la canción de Ricardo Fort o la cuenta regresiva para llegar a las doce.
Los chicos esperan ansiosos a Papá Noel. El gordo pavote, invento de Coca Cola para que le traiga los regalos de moda, o las medias que odian si se las regalan antes que los juguetes.
Es como si… Es como si tuviéramos que estar contentos, eso se espera de nosotros.
Yo reivindico la angustia. El buscar rincones apartados a los que llego entre risas disimuladas y brindis de ocasión. Necesito un refugio para pensar. Libre de corchos y turrones duros. Necesito desesperadamente encontrarme con todos mis fantasmas, con todos mis miedos, y con todas mis dudas. Con los duros acreedores de mi alma que vienen a rendir cuentas. Casi que prefiero entrar en una especie de melancolía, de trance, de: No me jodan.
Quiero primero, invocar a los que no están. A los que se fueron para siempre. Tenerlos en cuenta, rendirles homenaje. Tratar de dialogar con ellos. Y jurarles que su vida no fue en vano, que sirvió de mucho y que todos acá llevamos algo de ellos en nuestro corazón o en nuestras miradas. Que el mundo es mejor gracias a ellos a sus vidas a su trabajo o a su impronta.
Son, si se quiere, héroes de esta vida despiadada. Veteranos de la guerra de existir. De la eterna lucha del bien contra el mal. Guerreros que dejan su semilla en nosotros para que continuemos con su lucha, para que enarbolemos sus banderas, para que cumplamos sus sueños. Juan Urquiza, Lionel Gioda, Mamá, Don Fourcade, Laura Mansilla, Micaela Ávila, Juan Segundo Solsona, Poroto Ficco, Victor Culasso y Gardel, Andy Macia y cientos de seres de luz que ahora anidan en la mano derecha de ese niño que hoy nace y que morirá por nosotros.
Los pibes me miran raro cuando le hablo bajito a la imagen de yeso entre María y José. Le pido perdón por mis pecados, por las veces que lastimo gente en el camino de mi vida y por no entender tanto dolor y sufrimiento. Le pido que crezca rápido pero que esta vez no muera en la cruz. Le ruego que se levante victorioso, que se baje del madero y que dirija un ejército celestial que por fin nos libere. Me explica, con voz de niño que ello ya sucedió. Que él ya está en nosotros. Que cada uno es un guerrero de la luz, inmune, si queremos, a todas las formas del mal.
Bajo la estrella de Belén, el niño dibuja en el aire el ciclo de la vida, me explica que pretende de nosotros. Dice que su padre nos hizo libres para que podamos elegir. Que todos nuestros muertos nos esperan en un lugar mucho mejor y que él es cada pobre y cada flor.
Agita sus manitas de yeso, habla suavecito y con un acento indescifrable. No entiende como algunos no creen en él. Que más prueba que morir o ver la cara de un niño, dice y se chupa un dedo.
Dios, ¿Porqué la muerte? Le digo. ¿Por qué el hambre? ¿Por qué la guerra? Todo es una camino me dice. Todo tiene una explicación. –No te desanimes Marcelo, La fe es la certeza más grande. La fe, repite, la fe, también dice su madre. La fe, ¿No José? La fe.
Los pibes me agitan. Me dicen que me quede dormido. Qué soy un flojo. Retumban lo cohetes. Vuelan los corchos y la abuela se cuida los dientes postizos de las garrapiñadas de ocasión. El pesebre, claro está inmóvil. Me regalaron un par de medias y los borrachos del fondo agitan la noche que me duele cada vez más.




























































